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| Dayana Polanco, de Abogada a Dueña de su Propio Negocio |
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La odisea de una mujer hispana que empezó una nueva carrera en la Florida a pesar de los obstáculos
El año 2003 fue memorable para una nación que sufrió intensos e inesperados patrones climáticos, con un récord de 562 tornados y fuertes incendios en la costa occidental que hicieron que miles de personas evacuaran para salvar sus vidas. No obstante, para una mujer de origen cubano fue un año particularmente especial, un año que trajo un nuevo comienzo y abrió un nuevo capítulo, como ningún otro en su vida. Dayana Polanco llegó a Miami desde Cuba a la edad 28 años. Dayana, quien ejercía como abogada en Cuba, había logrado la mayoría de sus metas en su tierra natal. Además de convertirse en una exitosa abogada, tuvo la oportunidad de usar sus habilidades para ayudar a los más necesitados. Sin embargo, a pesar de su capacidad y logros profesionales, aún sentía que algo faltaba en su vida y que en el mundo quedaba mucho por explorar. Fue en ese momento cuando tomó la decisión de despedirse de lo que le era familiar y darle la bienvenida a lo desconocido: los Estados Unidos.
Sin el dominio del inglés, y con solo un título universitario en leyes de una universidad cubana, Dayana tuvo que encontrar la manera de obtener un ingreso en Miami, su nuevo lugar de residencia. Dispuesta a hacer cualquier cosa para ganarse la vida, consiguió su primer trabajo como empleada en un supermercado local. Pero eso no era suficiente para Dayana, ella quería y necesitaba más, y su espíritu emprendedor la mantuvo luchando por un mejor trabajo. Esa oportunidad se le presentó con lo que Dayana describe como “el trabajo perfecto”, un cargo en los servicios Luteranos de la Florida. Por fin había encontrado un trabajo en el que podía hacer lo que le gustaba y lo que mejor sabía hacer: ayudar a influenciar de forma positiva y directa la vida de otros, los veteranos. Finalmente Dayana encontró su lugar en los Estados Unidos, o al menos eso era lo que pensaba…
Un buen día, una amiga de Dayana la invitó a ser la anfitriona de una fiesta del cuidado de la piel de Mary Kay. Con fama de tener un gran sentido de observación, Dayana se dio cuenta rápidamente de algo que haría que su vida diera el vuelco que había estado esperando. Lo que encontró fue un grupo de mujeres con la visión más optimista de la vida: hacer algo que de verdad disfrutaran, y que al mismo tiempo les generara un provecho económico. Dayana supo de inmediato que este era el tipo de proyecto en el que quería poner su energía y esfuerzo, y se convirtió en una consultora de belleza independiente a medio tiempo de Mary Kay. Una vez más, encontró una manera de ayudar a otras mujeres a sentirse bellas y seguras de sí mismas, y al mismo tiempo ganarse un dinerito extra. Pero pronto se dio cuenta de que al vender los productos de Mary Kay no solo estaba ayudando a otras mujeres, sino que además se estaba ayudando a sí misma. Ocho meses después, Dayana se ganó el título de directora de Mary Kay, y tuvo que tomar la difícil decisión de dejar lo que en un momento había sido el “trabajo de sus sueños” en los servicios Luteranos de la Florida. Hoy en día, Dayana es directora a tiempo completo en Mary Kay. Según sus propias palabras, “He encontrado la verdadera carrera de mis sueños, con la que puedo ayudar a otras mujeres a hacer sus propios sueños realidad”.
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