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NUEVO LAREDO, Tamps., diciembre 31 (EL UNIVERSAL).- Durante este año un total de 6 mil 600 indocumentados fueron atendidos en la Casa del Migrante de esta ciudad, y de ellos 75% se trató de mexicanos deportados de Estados Unidos, lo que representa un cambio en las tendencias, ya que el año pasado quienes mayoritariamente fueron atendidos eran migrantes centroamericanos.
El sacerdote católico Gianantonio Baggio, titular del albergue, comentó que en ambos casos, la tendencia tanto de los deportados como de los migrantes extranjeros, ha cambiado en los últimos tres años.
Se debe, según el religioso, al reforzamiento de las políticas antiinmigrantes en Estados Unidos, lo que provoca detenciones masivas de mexicanos indocumentados en ese país.
Dijo que la violencia y la inseguridad que persiste en los estados del norte de México obliga a los centroamericanos a cambiar sus rutas migratorias hacia estados del noroeste.
“Esa es una de las causas, porque los migrantes centroamericanos ya no están llegando en grandes cantidades como llegaban, y este año tuvimos unos 2 mil, cuando hace tres años eran 8 mil”, explicó.
Dijo el sacerdote que las violaciones, los asaltos y los secuestros continúan en el viaje de los migrantes hasta esta ciudad, pero se quejan menos de las autoridades, “aunque tienen mucho miedo de hablar cuando se les pregunta”, señaló.
Mencionó Baggio que ello no quiere decir que la migración hacia el norte se haya detenido, sino que al cambiar de rutas, muchos ya no llegan a Tamaulipas porque pretenden cruzar la frontera por Sonora.
“En este momento los que regresan a sus estados de origen es aproximadamente 70%, cuando el año pasado era de 50%, por lo que 30% se queda en la ciudad con intenciones de volver a cruzar el río Bravo”.
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