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Si algo deja claro el presidente de Venezuela, Hugo Chávez, de vez en cuando es que no es hombre de pausas o resacas, mucho menos si lo que comienza es un año electoral crucial tras el frenazo inesperado que significó su cáncer, según él ya superado.
Por eso, esta primera semana del 2012, con el regreso paulatino de su cabello y renovados bríos, el mandatario ha dado varias zancadas que marcan el regreso de su omnipresencia en el país y muestran un claro endurecimiento de su posición política.
El 'Chávez recargado' terminó la semana recibiendo al presidente iraní, Mahmud Ahmadinejad, quien visita por quinta vez a Venezuela, pero esta vez en medio de la más intensa presión internacional por su programa nuclear. (La visita de un Ahmadinejad 'deseperado' por amigos).
El recibimiento a Ahmadinejad es apenas una parte de un vigoroso regreso político también en política interna, con la repetición de una vieja fórmula electoral, probada con éxito en el referendo del 2004: el lanzamiento de tres 'misiones' que ponen dinero fresco en manos de sectores muy necesitados del país.
La 'Misión Hijos de Venezuela', con una ayuda transitoria mensual de 100 dólares por cada hijo menor de 18 años de un hogar que gane menos de un salario mínimo.
La 'Misión en Amor Mayor', que dará pensión a todos los mayores de 60 años, hayan cotizado o no en el sistema de seguridad social del país; y la 'Misión Saber y Trabajo', un registro para dar trabajo a cesantes o quienes buscan empleo por primera vez.
Mientras los analistas destacan en esto la muestra del populismo que se avecina, el Presidente asegura que se trata de su labor de gobierno.
"¿Qué es lo que quiere la oposición? ¿Que deje de gobernar y no inaugure hospitales o continúe
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